Monterrey, NL. La desaceleración económica está golpeando con mayor fuerza a los jóvenes con estudios de nivel medio superior y superior, particularmente en Nuevo León, donde el desempleo entre la población de 20 a 29 años creció a un ritmo superior al promedio nacional.
De acuerdo con un análisis de COPARMEX Nuevo León, basado en datos de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) del INEGI, durante el primer trimestre de 2026 el número de jóvenes desocupados con educación media superior y superior aumentó 18.7% respecto al mismo periodo de 2025, al pasar de 17,774 a 21,098 personas.
El organismo empresarial destacó que este segmento concentra el mayor número de personas desempleadas con preparación académica tanto en Nuevo León como en el resto del país.
A nivel nacional, el incremento anual de jóvenes desempleados con este nivel educativo fue de 8.4%, por lo que el crecimiento registrado en Nuevo León fue más del doble.
Además del aumento en la desocupación, el estudio revela una disminución en la participación laboral de este grupo. Durante el primer trimestre de 2026 se contabilizaron 120,822 jóvenes de entre 20 y 29 años con educación profesional, técnica o artística ocupados en alguna actividad productiva, cifra 5% inferior a la registrada un año antes.
La directora de COPARMEX Nuevo León, Cecilia Carrillo López, advirtió que la falta de oportunidades para los jóvenes representa un riesgo para el desarrollo económico del estado.
“No solo preocupa el incremento del desempleo entre los jóvenes, sino también la reducción de quienes participan en actividades productivas o emprenden nuevos negocios”, señaló.
El organismo recordó que, según datos de la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior (ANUIES), en 2025 egresaron en Nuevo León 58,589 personas de licenciatura, técnico superior universitario y posgrado, lo que incrementa la presión sobre el mercado laboral.
COPARMEX atribuyó este panorama tanto a la desaceleración económica que enfrenta el país desde 2024 como a la desaparición, por segundo sexenio consecutivo, de programas públicos de apoyo a emprendedores, micro y pequeñas empresas.
A ello se suman factores como las elevadas tasas de interés, la incertidumbre comercial y jurídica, así como los problemas de inseguridad, condiciones que, afirmó el organismo, limitan la creación de nuevos negocios y la generación de empleos para los jóvenes con mayor nivel educativo.