Monterrey, Nuevo León.- La inflación en México continuó desacelerándose durante julio y alcanzó su nivel más bajo en más de seis años, un escenario que podría favorecer el consumo y las condiciones financieras para hogares y empresas de Nuevo León, aunque persisten presiones en algunos servicios.
De acuerdo con un análisis de Grupo Financiero BASE, la inflación general anual se ubicó en 3.12% en julio, con lo que acumuló cuatro meses consecutivos de desaceleración y registró su menor nivel desde mayo de 2020. En términos mensuales, el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) aumentó apenas 0.03%.
Para Nuevo León, entidad con una importante actividad industrial, comercial y de servicios, un entorno de menores presiones inflacionarias puede contribuir a mejorar el poder adquisitivo de los consumidores y reducir la presión sobre los costos de operación de las empresas. Sin embargo, el comportamiento de los precios no es homogéneo y algunos servicios continúan mostrando incrementos elevados.
El componente subyacente, considerado una referencia de las presiones más persistentes sobre los precios, se ubicó en 3.95% anual, su sexto mes consecutivo de desaceleración y la primera ocasión en 14 meses en que se coloca por debajo de 4%. No obstante, los servicios todavía registraron una inflación anual de 4.36%, mientras que las mercancías avanzaron 3.52%.
Esta situación es relevante para entidades como Nuevo León, donde los servicios tienen un peso importante en la actividad económica y en el gasto de los hogares. Aunque la tendencia general apunta a una menor inflación, los precios de servicios muestran una mayor resistencia a disminuir.
Entre los productos y servicios que registraron mayores aumentos durante julio destacaron el transporte aéreo, con 4.11% mensual, el cine, con 1.72%, y otros servicios, con 0.98%. En contraste, los hoteles registraron una caída de 4.51%, mientras que los paquetes de internet y telefonía disminuyeron 0.04%.
En el caso de las mercancías, las computadoras registraron un incremento mensual de 6.10%, seguidas por material de curación, navajas y máquinas de afeitar, colchones y aceites lubricantes. Entre los productos que bajaron de precio destacaron las cremas para la piel, planchas eléctricas, azúcar, refrigeradores y mayonesa y mostaza.
El comportamiento de los precios de alimentos y energéticos también ayudó a contener la inflación. La inflación no subyacente cayó 0.67% mensual en julio, mientras que los productos agropecuarios disminuyeron 1.51%. Dentro de estos, las frutas y verduras bajaron 3.11%, aunque productos como la cebolla y la naranja registraron aumentos de 18.97% y 11.90%, respectivamente.
Para los hogares, uno de los datos más favorables fue el comportamiento de la canasta de consumo mínimo, cuyos precios disminuyeron 0.08% mensual. Su inflación anual se ubicó en 2.73%, el nivel más bajo desde mayo de 2020 y por debajo de 4% durante los últimos dos meses.
Pese a la mejora, Grupo Financiero BASE advierte que todavía existen riesgos para la inflación. Los servicios permanecen por encima de 4% y un eventual repunte en los precios internacionales de la energía podría generar nuevas presiones. Por ello, la institución estima que la inflación nacional cerrará 2026 en 4.0%.
El escenario representa un alivio para consumidores y empresas, pero también mantiene el reto de consolidar una reducción sostenida de los precios, particularmente en servicios, para que la menor inflación se traduzca en una mejora más amplia del poder adquisitivo y de las condiciones para la actividad económica en Nuevo León.