- El presidente del CCE, José Medina Mora, dijo que se está negociando que al menos la tarifa baje al nivel de como está en otros países competidores del mundo, en beneficio del sector automotriz, acero y aluminio.
Lourdes Flores
Monterrey, NL., a 18 de agosto de 2026.- El Consejo Coordinador Empresarial (CCE) buscará que este año se resuelva el impacto de los aranceles derivados de la Sección 232 de Estados Unidos sobre sectores como el automotriz, acero, aluminio y componentes, en el marco de la revisión del T-MEC o bien que se logre una reducción de las tarifas al nivel que enfrentan otros países competidores.
“Nuestro objetivo es que este año se resuelva, que al menos baje al nivel de como está en otros países competidores del mundo, por el bien de la industria automotriz, del acero, aluminio y componentes”, señaló José Medina Mora Icaza, presidente del CCE.
El dirigente hizo estas declaraciones en rueda de prensa, tras su participación en la conferencia “Retos y Oportunidades de México para lograr el desarrollo económico y social en el contexto actual”, que impartió en el Hub de Innovación y Emprendimiento Eduardo Garza T., del Tecnológico de Monterrey.
“Estamos trabajando en eso, es nuestra prioridad, dado que ya sabemos que no se va a cerrar toda la revisión del tratado, vamos a seguir en este esquema de extensión de 10 años con revisiones anuales. Pensamos que mientras esté Trump en la presidencia así será”, añadió el dirigente.
En ese contexto, ya se había avanzado en el tema del acero y se logró un acuerdo, pero no se concretó, debido a que están sujetos a lo que diga una persona. “Lo importante es que mientras el T-MEC siga funcionando 77% de las exportaciones van sin aranceles, aunque sí están afectados los sectores de la Sección 232”, reconoció.
Desventaja competitiva
Medina Mora expuso que, mientras Estados Unidos aplica un arancel de 15% al sector automotriz de países como Japón, Corea del Sur y los de Europa, sin exigirles el cumplimiento de las reglas de origen; las armadoras estadounidenses General Motors y Stellantis, que fabrican en México y exportan a ese país, enfrentan una tarifa de 25% y deben cumplir con dichas reglas.
“Son temas que tendrán que resolverse. Creemos que es parte de la estrategia del presidente Trump para presionar a la industria automotriz americana a que mueva sus plantas hacia Estados Unidos. Lo que ellos han dicho es que, en un análisis profundo, no les dan los números para poder competir con Japón”, señaló.
Se mostró optimista respecto a que el T-MEC se mantenga por lo menos 10 años más. Están concentrados en negociar el tema de aranceles a la Sección 232, así como la revisión de la Sección 301, sobre trabajo forzado, que no está en el tratado.