El segundo trimestre de 2026 registró un crecimiento de 4.2% anual, frente al 1.2% nacional, impulsado por construcción y manufactura, consolidando al estado como motor económico del país.
El desempeño económico de Nuevo León continúa marcando diferencia frente al resto del país. Durante el segundo trimestre de 2026, la entidad registró un crecimiento de 4.2% anual, cifra que triplica el promedio nacional de 1.2%. Este resultado se explica principalmente por el dinamismo en los sectores de construcción, con un alza de 8.9%, y manufactura, que creció 6.6%.
La construcción ha sido uno de los motores más visibles, impulsada por proyectos de infraestructura pública y privada, así como por la llegada de nuevas inversiones en parques industriales y desarrollos habitacionales. En paralelo, la manufactura mantiene su papel protagónico gracias a la producción de bienes de exportación, particularmente en la industria automotriz y de autopartes, que se ha beneficiado de la revisión del T-MEC y de la expectativa de mayor integración con Estados Unidos y Canadá.
Este crecimiento también refleja la capacidad de Nuevo León para atraer inversión extranjera directa. En los últimos años, la entidad ha captado proyectos de empresas globales que buscan aprovechar su ubicación estratégica y su mano de obra calificada. La llegada de nuevas plantas y centros de distribución ha generado empleos y ha fortalecido la posición del estado como hub industrial.
El reto hacia adelante será mantener este ritmo en un entorno global marcado por la incertidumbre. Expertos advierten que la diversificación de sectores y la apuesta por innovación tecnológica serán claves para sostener el crecimiento. Además, la preparación para el Mundial 2026 representa una oportunidad adicional para impulsar la economía local, con expectativas de más de 46 mil nuevos empleos en sectores vinculados a turismo, servicios y comercio.
Con un crecimiento tres veces mayor al promedio nacional, Nuevo León reafirma su papel como motor económico de México y como ejemplo de cómo la combinación de inversión, innovación y talento puede transformar el desarrollo regional.