- La superficie urbanizada de la metrópoli pasó de 124 a 287 kilómetros cuadrados, mientras que el parque vehicular creció a 2.57 millones de unidades en 2025. Consejo Nuevo León señala que una ley de coordinación permitiría establecer responsabilidades compartidas y dar continuidad a las soluciones.
La expansión urbana, el aumento del parque vehicular y la caída en el uso del transporte público refuerzan la necesidad de una estrategia conjunta para atender los problemas de movilidad, vivienda, medio ambiente y salud en la Zona Metropolitana de Monterrey, concluye un estudio internacional encabezado por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).
El reporte Climate Change and Health: Policies for Systemic Change in Monterrey, desarrollado como parte de la Pathfinder Initiative, advierte que atender estos desafíos de manera aislada limita la posibilidad de lograr resultados duraderos. Entre sus principales recomendaciones destaca fortalecer la gobernanza metropolitana y coordinar políticas, recursos y capacidades entre municipios.
Ante estos hallazgos, Consejo Nuevo León para la Planeación Estratégica destacó la importancia de avanzar en la discusión y aprobación de la Ley de Coordinación Metropolitana, con el objetivo de establecer reglas comunes, distribuir responsabilidades y mantener la continuidad de los proyectos más allá de los periodos de gobierno.
El análisis fue liderado por el Centro de Desarrollo de la OCDE y Hot or Cool Institute, en colaboración con la London School of Hygiene & Tropical Medicine, Consejo Nuevo León y el Centro para el Futuro de las Ciudades del Tecnológico de Monterrey. Para su elaboración se realizaron más de 30 entrevistas y un taller en Monterrey con cerca de 50 participantes de los sectores público, privado, académico y social.
Crecimiento urbano y aumento de vehículos
El estudio documenta que, mientras la población de la Zona Metropolitana de Monterrey prácticamente se duplicó, la superficie urbanizada aumentó de 124 a 287 kilómetros cuadrados. Esta expansión, señala el reporte, eleva la complejidad y el costo de proporcionar infraestructura, servicios y equipamiento a una ciudad cada vez más extendida.
La movilidad también refleja cambios importantes. El parque vehicular privado pasó de aproximadamente 474 mil unidades en 1990 a 2.57 millones en 2025, mientras que la participación del transporte público en los viajes disminuyó de 42% en 2005 a 20.1% en 2020.
El documento advierte que los traslados largos, poco confiables e incómodos también afectan la salud mental, al reducir el tiempo disponible para la vida personal, familiar y comunitaria, además de contribuir al estrés crónico y la fatiga psicológica. Estos efectos son especialmente relevantes para quienes tienen menos alternativas de movilidad.
Proponen una ciudad con más transporte público y áreas verdes
Entre las líneas de acción planteadas, el reporte propone transformar el modelo urbano centrado en carreteras hacia uno que priorice los espacios públicos, el transporte colectivo, la movilidad activa y las áreas verdes.
También señala la importancia de impulsar la densificación y verticalización de la ciudad, así como establecer mecanismos de gobernanza que permitan coordinar políticas urbanas, recursos y capacidades entre los municipios metropolitanos.
José Antonio Torre, director del Centro para el Futuro de las Ciudades, señaló que los problemas de movilidad, vivienda, infraestructura, medio ambiente y salud ya no pueden atenderse únicamente desde el ámbito municipal.
De acuerdo con la postura de Consejo Nuevo León, la Ley de Coordinación Metropolitana permitiría al Gobierno estatal y a los municipios definir responsabilidades, establecer mecanismos de seguimiento y sostener acuerdos entre administraciones.
El organismo considera que avanzar en este marco de coordinación ayudaría a traducir la planeación conjunta en mejoras para la población, como menores tiempos de traslado, mejores servicios y un desarrollo urbano más ordenado.