Jornada laboral e IA ponen a prueba a los negocios de Nuevo León

MONTERREY, NL.— La reducción de la jornada laboral y la rápida incorporación de inteligencia artificial están colocando a los negocios familiares y a las pequeñas empresas de Nuevo León ante una doble transformación: tendrán que reorganizar sus operaciones para trabajar menos horas, al mismo tiempo que incorporan nuevas tecnologías y capacitan a sus empleados.

El reto adquiere una dimensión particular en Nuevo León, donde 1.1 millones de personas se encontraban en la informalidad laboral al cierre de 2025, equivalentes a 35.4% de la población ocupada, de acuerdo con datos del INEGI. La cifra muestra el tamaño del desafío para las empresas que buscan mantenerse en la formalidad en un entorno de mayores exigencias laborales y tecnológicas.

Advertisement

La Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio, Servicios y Turismo (CONCANACO SERVYTUR México) advirtió que ambos procesos —la reducción de la jornada y la llegada de la inteligencia artificial— deben avanzar de manera coordinada, particularmente en las micro, pequeñas y medianas empresas y en los negocios familiares.

El organismo empresarial señaló que la jornada laboral de 48 horas se reducirá gradualmente hasta llegar a 40 horas en 2030, con una primera reducción a 46 horas en 2027. En este escenario, la productividad y la digitalización serán determinantes para que las empresas puedan absorber el cambio.

A nivel nacional, cerca de 3 millones de trabajadores, equivalentes a 4.9% del empleo total, se encuentran en ocupaciones con alta exposición a la IA generativa, de acuerdo con análisis basados en los índices de exposición de la Organización Internacional del Trabajo.

La exposición es mayor entre las mujeres: 1.87 millones de trabajadoras, equivalentes a 7.7% de las ocupadas, frente a 1.06 millones de hombres.

Entre las actividades más expuestas figuran el apoyo administrativo, con 1.21 millones de trabajadores; contabilidad y auditoría, con 470 mil; secretariado, con 398 mil; recepción e información, con 299 mil, y captura de datos, con 202 mil.

Para Nuevo León, uno de los principales polos industriales y empresariales del país, el fenómeno no se limita a los grandes corporativos. El desafío también alcanza a comercios, restaurantes, prestadores de servicios, talleres y empresas familiares que deberán elevar su productividad sin contar necesariamente con los recursos financieros o tecnológicos de las grandes compañías.

La evidencia disponible apunta, además, a una transformación de las tareas más que a una desaparición inmediata del empleo. Entre 2021 y 2025, las ocupaciones con mayor exposición a la IA incorporaron, en promedio, 232 nuevas habilidades requeridas, frente a 48 en las ocupaciones menos expuestas.

El otro foco de atención son los jóvenes. De los 8.44 millones de personas ocupadas de entre 15 y 24 años en México, 68.7% trabaja en la informalidad. Los puestos administrativos han representado históricamente una de las principales puertas de entrada de los jóvenes al mercado laboral formal, pero precisamente son algunas de las funciones que enfrentan mayor exposición a la automatización y a la IA.

Para CONCANACO SERVYTUR, el riesgo consiste en que la transformación tecnológica cierre una de las rutas tradicionales de acceso de los jóvenes al empleo formal si no se crean mecanismos de capacitación y reconversión laboral.

“No podemos pedirle a un negocio familiar que reduzca su jornada, capacite a su gente, invierta en tecnología y aumente su productividad mientras lo dejamos solo en el proceso. La inteligencia artificial debe ayudarnos a trabajar mejor y abrir oportunidades, no convertirse en una nueva barrera para el empleo formal”, señaló Octavio de la Torre de Stéffano, presidente de CONCANACO SERVYTUR México.

El organismo plantea que la reducción de la jornada laboral debe acompañarse de financiamiento para la digitalización, capacitación, acceso a herramientas de inteligencia artificial y simplificación administrativa.

El objetivo, sostuvo, no es únicamente que los negocios puedan cumplir con las nuevas reglas laborales, sino que tengan capacidad para permanecer en la formalidad y sostener el empleo.

En estados como Nuevo León, donde existe una amplia red de empresas familiares y pequeñas unidades económicas vinculadas tanto al comercio como a las cadenas industriales, el cambio puede convertirse en una presión adicional sobre costos, organización y productividad.

Pero también abre una oportunidad: utilizar la tecnología para automatizar tareas administrativas, reducir tiempos y permitir que las empresas hagan frente a una jornada laboral más corta sin perder capacidad operativa.

La apuesta, en este escenario, será que menos horas de trabajo no se traduzcan en menos empleo, sino en mayor productividad, capacitación y formalización.

CONCANACO considera que la transición será más viable si gobierno y sector privado acompañan a los pequeños negocios con herramientas que les permitan digitalizarse, acceder a financiamiento y simplificar sus obligaciones. En particular para los negocios familiares, la diferencia entre adaptarse o quedar rezagados podría estar menos en el tamaño de la empresa que en su capacidad para incorporar tecnología y desarrollar nuevas habilidades.

Manténgase al día con las noticias más importantes.

Al presionar el botón Suscribirse, confirma que ha leído y acepta nuestra Política de privacidad y nuestros Términos de uso.
Advertisement