El precio promedio del metro cuadrado alcanzó los 56 mil 76 pesos en junio. La entidad mantiene uno de los mercados inmobiliarios más dinámicos del país, impulsada por una fuerte demanda, el crecimiento industrial y una alta participación de vivienda nueva.
Por César Sánchez
Comprar una vivienda en Nuevo León sigue siendo una decisión cada vez más costosa.
Durante junio de 2026, el precio de la vivienda en la entidad aumentó 4.9% a tasa anual, por encima del crecimiento nacional de 4%, de acuerdo con el más reciente Indicador Banorte de Precios de la Vivienda (INBAPREVI).
El reporte señala que el precio promedio del metro cuadrado alcanzó los 56 mil 76 pesos, tras registrar un incremento mensual de 0.4%, lo que confirma que el mercado inmobiliario de Nuevo León mantiene una trayectoria de apreciación, aunque con un ritmo más moderado respecto de meses anteriores.
Con ese nivel de precios, Nuevo León se consolida como el segundo mercado de vivienda más caro del país, únicamente por debajo de la Ciudad de México, donde el metro cuadrado se ubica en 58 mil 257 pesos. En tercer lugar aparece Jalisco, con 47 mil 652 pesos.
El promedio nacional se sitúa en 31 mil 911 pesos por metro cuadrado, por lo que el valor de la vivienda en Nuevo León es aproximadamente 76% superior al registrado en el conjunto del país.
La evolución de los precios refleja que la demanda habitacional continúa sólida en una de las economías más dinámicas de México, donde el crecimiento industrial, el fenómeno del nearshoring, la generación de empleo y la expansión urbana siguen impulsando la actividad inmobiliaria.
Después de Nuevo León, los mercados con mayor precio por metro cuadrado son Sinaloa, con 42 mil 407 pesos, y Baja California, con 40 mil 688 pesos, consolidando un grupo de entidades donde el costo de la vivienda se mantiene muy por encima del promedio nacional.
En contraste, Tamaulipas (19 mil 325 pesos), Morelos (21 mil 574 pesos) y Guanajuato (22 mil 954 pesos) registran algunos de los precios más bajos entre las entidades analizadas por Banorte.
Predomina la vivienda nueva
El estudio también muestra que el mercado inmobiliario de Nuevo León mantiene una elevada oferta de desarrollos recientes.
Actualmente, cuatro de cada diez viviendas en venta son nuevas, ya que este segmento concentra 40.1% de la oferta estatal.
Le siguen las viviendas con entre cinco y diez años de antigüedad, con una participación de 17%; las de entre 10 y 20 años representan 11.9%; los inmuebles con una antigüedad de 20 a 50 años concentran 11.8%; las viviendas de uno a cinco años participan con 11.6% y los proyectos aún en construcción representan 7.6% del mercado.
La elevada participación de vivienda nueva refleja el dinamismo de la construcción residencial y la respuesta de los desarrolladores al crecimiento de la demanda habitacional en la zona metropolitana de Monterrey.
Casas mantienen el liderazgo; departamentos ganan terreno
La composición del mercado muestra que las casas continúan dominando la oferta, con una participación de 56.3%, mientras que los departamentos representan 43.7%.
Esta distribución confirma la creciente verticalización del desarrollo urbano en la zona metropolitana de Monterrey, donde la disponibilidad de tierra y la cercanía a los principales corredores industriales y de negocios han impulsado la construcción de proyectos verticales.
A nivel nacional, el INBAPREVI reportó un incremento anual de 4% en el precio de la vivienda durante junio, por lo que Nuevo León volvió a ubicarse por encima del promedio del país y reafirmó su posición como uno de los mercados residenciales más dinámicos, competitivos y costosos de México.
El comportamiento del mercado también evidencia la presión que enfrenta la oferta habitacional en las principales ciudades del estado. La llegada de nuevas inversiones, el crecimiento industrial, el nearshoring y el aumento de la población continúan sosteniendo la demanda y presionando al alza el valor de los inmuebles.
Con un precio promedio superior a 56 mil pesos por metro cuadrado, Nuevo León se mantiene como uno de los mercados inmobiliarios de mayor valor en el país, solo detrás de la Ciudad de México, consolidando una tendencia en la que el desarrollo económico sigue traduciéndose en un encarecimiento de la vivienda.