El estado concentra 327 mil 866 viviendas en renta, casi 18% de su parque habitacional, impulsado por la llegada de empresas, trabajadores y estudiantes. Durante un encuentro en San Pedro con cerca de 30 asesores inmobiliarios, MoradaUno advirtió que la escasez de inventario mantiene la presión sobre los precios y acelera la digitalización del sector.
Por César Sánchez
SAN PEDRO GARZA GARCÍA, NL. El mercado de vivienda en renta de Nuevo León está entrando en una nueva etapa. Mientras la expansión industrial, el nearshoring y la llegada de talento nacional y extranjero continúan transformando la economía del estado, el negocio del arrendamiento avanza a un ritmo superior al crecimiento demográfico y comienza a mostrar señales de presión por la falta de inventario.
Las cifras hablan por sí solas. En la entidad existen 327 mil 866 viviendas en renta, equivalente a 18% del total del parque habitacional, por encima del promedio nacional de 15.7%. Además, entre 2020 y 2024 el número de propiedades destinadas al arrendamiento aumentó 8.7%, al pasar de 301 mil 560 a casi 328 mil unidades.
Pero el dato más revelador es que 126 mil 852 viviendas —39% del inventario estatal— corresponden al segmento con rentas iguales o superiores a 15 mil pesos mensuales, un mercado valuado en alrededor de 1,900 millones de pesos anuales en comisiones para asesores inmobiliarios, según estimaciones presentadas por la proptech MoradaUno.
Con ese escenario como telón de fondo, alrededor de 30 asesores inmobiliarios se reunieron esta semana en San Pedro Garza García para conocer las tendencias del mercado y las nuevas herramientas tecnológicas que buscan reducir riesgos en las operaciones de arrendamiento.
Durante el encuentro, Santiago Morales, CEO de MoradaUno, aseguró que Monterrey se ha convertido en uno de los mercados de renta más atractivos del país por una combinación poco común de factores.
“Monterrey reúne estudiantes foráneos, trabajadores que llegan por el crecimiento industrial y ejecutivos extranjeros. Esa mezcla genera una demanda constante de vivienda y hace que el mercado tenga una dinámica distinta a la de otras ciudades”, explicó.
La demanda corre más rápido que la oferta
Aunque el crecimiento del mercado ha sido constante, la construcción de nueva vivienda no ha logrado mantener el mismo ritmo.
Para Morales, el principal desafío es la escasez de inventario.
“La respuesta rápida es no; hoy no hay suficiente oferta. Cuando un departamento sale al mercado con el precio correcto puede rentarse en menos de una semana. Esa velocidad hace que los propietarios eleven los precios porque saben que existe una demanda muy fuerte”, afirmó.
El fenómeno ya se observa en distintos polos metropolitanos. San Pedro Garza García y Monterrey siguen encabezando la actividad residencial, mientras Santa Catarina y el corredor de Carretera Nacional hacia Santiago registran un crecimiento acelerado. En paralelo, Apodaca continúa expandiéndose gracias al desarrollo industrial y logístico.
La tecnología entra al negocio inmobiliario
MoradaUno comenzó operaciones en Monterrey en 2022 y este año consolidó su presencia con oficinas, abogados y un equipo comercial local. A nivel nacional suma más de 65 mil operaciones cerradas, mientras que en Nuevo León ha participado en más de 500 contratos de arrendamiento.
Su modelo de negocio no consiste en vender o rentar inmuebles, sino en ofrecer tecnología a las inmobiliarias para investigar inquilinos, gestionar contratos digitales, utilizar firma electrónica y proteger el pago de rentas.
La empresa considera que el mercado está cambiando rápidamente. Hoy, 40% de los posibles inquilinos no cuenta con un fiador, 59% de los propietarios reconoce sentir desconfianza al rentar, 71% espera procesos más rápidos, 84% de los asesores inmobiliarios ha tenido problemas para cerrar operaciones y siete de cada diez han enfrentado conflictos por incumplimiento de pago.
Inteligencia artificial para reducir riesgos
Morales explicó que la inteligencia artificial ya forma parte del proceso de evaluación de los inquilinos, al analizar historial crediticio, capacidad de pago y otros indicadores para disminuir riesgos antes de firmar un contrato.
Aun así, el negocio sigue enfrentando desafíos. La empresa estima que una de cada diez rentas presenta algún tipo de incidencia, mientras que alrededor de 5% de los contratos registra atrasos recurrentes superiores a dos meses.
“El mercado inmobiliario está cambiando muy rápido. La tecnología no reemplazará al asesor inmobiliario; quien puede reemplazarlo es otro asesor que sí utilice tecnología”, concluyó el directivo.