México, Estados Unidos y Canadá acordaron mantener vigente el T-MEC hasta 2036 y realizar revisiones anuales del tratado. La decisión brinda mayor certidumbre a estados exportadores como Nuevo León, donde la industria manufacturera depende del acceso preferencial al mercado estadounidense.
Monterrey, NL. El proceso de revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) dio un paso relevante al garantizar la permanencia del acuerdo comercial por al menos una década más, una noticia que aporta certidumbre a estados exportadores como Nuevo León, cuya economía depende en gran medida del acceso preferencial al mercado estadounidense.
Durante la Quinta Reunión de la Comisión de Libre Comercio del T-MEC, realizada de manera virtual, los gobiernos de México, Estados Unidos y Canadá acordaron establecer revisiones anuales del tratado, mecanismo que permitirá evaluar su funcionamiento sin poner en riesgo su continuidad inmediata.
El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, informó que el acuerdo permanecerá vigente hasta 2036, conforme a lo previsto en el artículo 34.7 del tratado. Además, en cualquiera de las revisiones anuales, los tres países podrán extender nuevamente su vigencia por otros 16 años.
En representación de Estados Unidos participó Jamieson Greer, mientras que Canadá estuvo representado por Dominic LeBlanc.
Durante el encuentro, Ebrard presentó una carta de la presidenta Claudia Sheinbaum en la que expresó el respaldo del Gobierno mexicano para avanzar hacia una extensión de la vigencia del tratado y fortalecer la integración económica de América del Norte.
El siguiente paso del proceso será una ronda de revisión bilateral entre México y Estados Unidos, programada para la semana del 20 de julio en la Ciudad de México.
Certidumbre para Nuevo León
El acuerdo representa una señal positiva para Nuevo León, uno de los principales motores manufactureros y exportadores del país. La entidad concentra inversiones de los sectores automotriz, electrodoméstico, electrónico, acero y dispositivos médicos, industrias cuya competitividad depende en gran medida de las reglas comerciales del T-MEC.
La permanencia del tratado reduce la incertidumbre para las empresas instaladas en el estado, que en los últimos años han fortalecido sus cadenas de suministro regionales al amparo del fenómeno de relocalización de inversiones o nearshoring.
Además, el esquema acordado mantiene uno de los principales beneficios para la industria mexicana: más del 80 por ciento de las exportaciones nacionales hacia Estados Unidos continuará ingresando libre de aranceles, preservando el acceso preferencial que México comparte únicamente con Canadá.
Si bien las revisiones anuales abrirán espacios para discutir ajustes al acuerdo, el hecho de que el tratado permanezca vigente elimina, por ahora, uno de los principales factores de incertidumbre que preocupaban al sector exportador de la región norte del país.