La compañía ampliará su plataforma manufacturera en Ciénega de Flores con 62 mil metros cuadrados de nueva infraestructura, un almacén automatizado y más de 1,300 empleos. La inversión refuerza el papel de Nuevo León dentro de la estrategia global de manufactura y logística de LEGO.
Monterrey, NL.— Hay inversiones que llegan a Nuevo León para instalar una operación y otras que revelan algo más profundo: la decisión de convertir al estado en una pieza permanente de una estrategia industrial de largo plazo.
La nueva apuesta de Grupo LEGO, por 8,600 millones de pesos —unos 400 millones de dólares—, pertenece a esta segunda categoría.
La compañía anunció una nueva etapa de expansión de sus operaciones en Nuevo León, donde construirá 62 mil metros cuadrados de infraestructura industrial, incluyendo un nuevo edificio de empaque y un almacén automatizado de alta capacidad.
El proyecto contempla además la creación de más de 1,300 empleos, en una expansión vinculada directamente con el crecimiento de la demanda mundial de productos LEGO.
El anuncio fue realizado por Nancy Sánchez Moya, Senior de Manufactura para América de Grupo LEGO, durante la conferencia matutina de la presidenta Claudia Sheinbaum.
Más que una ampliación inmobiliaria, la inversión representa la evolución de una plataforma industrial que LEGO comenzó a construir en Nuevo León en 2008 y que, casi dos décadas después, continúa creciendo.
De planta a plataforma global
La historia de LEGO en Nuevo León resulta particularmente relevante porque muestra cómo una operación manufacturera puede evolucionar con el tiempo hasta convertirse en un componente estratégico de una cadena global.
La nueva infraestructura estará orientada a fortalecer tanto las capacidades de manufactura como las de logística y almacenamiento, con un elemento que marca la diferencia: automatización de alta capacidad.
“Esta inversión va a consistir de un edificio nuevo de empaque y un almacén automatizado de alta capacidad, que nos va a ayudar a fortalecer nuestras cadenas productivas de logística y de manufactura”, explicó Sánchez Moya.
La decisión ocurre en un momento en el que las cadenas globales de suministro demandan mayor velocidad, flexibilidad y capacidad de respuesta. Para una compañía con presencia internacional como LEGO, contar con infraestructura productiva y logística integrada adquiere una importancia estratégica.
Y ahí es donde aparece Nuevo León.
El factor Nuevo León
Para LEGO, la entidad no representa únicamente una ubicación industrial.
Sánchez Moya destacó tres elementos que, desde la perspectiva de la compañía, han sido determinantes para sostener su expansión: talento calificado, infraestructura logística y un ecosistema manufacturero desarrollado.
Después de casi 20 años de operaciones, la ejecutiva señaló que la experiencia de la compañía en el estado ha demostrado la capacidad de Nuevo León para acompañar proyectos industriales de escala internacional.
“Esto refleja la fortaleza que hemos encontrado en Nuevo León. Casi dos décadas hemos encontrado talento calificado, una sólida infraestructura logística y un ecosistema manufacturero de clase mundial”, afirmó.
La operación de LEGO se localiza en Ciénega de Flores, dentro de uno de los corredores industriales más dinámicos de la zona metropolitana de Monterrey.
La elección de esta región no es menor. La cercanía con proveedores, infraestructura carretera, servicios industriales y una amplia base de talento manufacturero forman parte del entorno que ha permitido al estado consolidarse como uno de los principales polos industriales de México.
Automatización: el nuevo componente de la expansión
Uno de los aspectos más relevantes del proyecto es la incorporación de un almacén automatizado de alta capacidad.
La automatización modifica la manera en que una planta administra inventarios, prepara productos y conecta la producción con la distribución. En industrias de gran volumen, estos procesos pueden convertirse en una ventaja operativa relevante.
Para LEGO, el nuevo proyecto permitirá ampliar la capacidad de empaque y almacenamiento al mismo tiempo que fortalece la infraestructura necesaria para acompañar el crecimiento de sus mercados internacionales.
Los 62 mil metros cuadrados de nueva infraestructura representan, en ese sentido, una expansión física, pero también tecnológica.
La nueva etapa está diseñada para responder a una pregunta que hoy enfrentan muchas empresas manufactureras: cómo incrementar capacidad sin perder velocidad, precisión y eficiencia en las cadenas de suministro.
Más que empleos
Aunque el proyecto generará más de 1,300 nuevos puestos de trabajo, para LEGO el componente laboral tiene una dimensión que va más allá de la cifra.
Sánchez Moya señaló que la compañía considera a las personas como el motor de su crecimiento y vinculó la nueva inversión con oportunidades de desarrollo para las familias de Nuevo León.
“Esto representa oportunidades de crecimiento, de desarrollo para muchas familias en Nuevo León”, afirmó.
Ese enfoque adquiere especial relevancia en una entidad donde la competencia por talento especializado se ha convertido en uno de los principales retos del crecimiento industrial.
La llegada y expansión de empresas globales eleva también la demanda por técnicos, ingenieros, especialistas en automatización, logística, mantenimiento y procesos industriales.
En otras palabras, cada nueva inversión industrial genera no solamente infraestructura, sino una nueva demanda de capacidades.
El siguiente capítulo
La expansión de LEGO llega después de casi dos décadas de presencia en Nuevo León y representa una señal de continuidad para una operación que ha crecido junto con el ecosistema industrial del estado.
“Lo que anunciamos hoy no es un proyecto aislado, es el siguiente capítulo de una historia de crecimiento para el Grupo LEGO que hemos construido en Nuevo León”, dijo Sánchez Moya.
La frase resume el alcance de la inversión.
En un estado acostumbrado a recibir nuevos proyectos industriales, la permanencia y ampliación de compañías que ya operan en Nuevo León constituye otro indicador de la capacidad de la entidad para retener operaciones y convertirse en plataforma de crecimiento.
Para LEGO, el siguiente capítulo estará marcado por más infraestructura, mayor automatización y más capacidad productiva y logística.
Para Nuevo León, representa la incorporación de otros 8,600 millones de pesos al músculo industrial de una entidad que continúa buscando posicionarse como una plataforma manufacturera de clase mundial.
Y detrás de los números —62 mil metros cuadrados, 1,300 empleos y 400 millones de dólares— hay una historia más amplia: la de una empresa global que, después de casi 20 años en el estado, decidió que su siguiente etapa de crecimiento también se construirá desde Nuevo León.