Consejo Nuevo León advierte que más de 180 mil personas cambiaron de residencia por motivos laborales entre 2020 y 2025, mientras que la superficie urbanizada de la entidad aumentó más del doble en tres décadas.
Monterrey enfrenta importantes retos de crecimiento urbano, movilidad y acceso a vivienda, por lo que se requiere fortalecer la coordinación entre el Gobierno estatal y los municipios para planear el desarrollo de la zona metropolitana, señaló el Consejo Nuevo León.
En el marco del Día Mundial de las Ciudades, conmemorado el 2 de noviembre, el organismo destacó que entre 2020 y 2025 más de 180 mil personas cambiaron su residencia en Nuevo León por motivos laborales, lo que colocó al estado en el segundo lugar nacional en movilidad residencial asociada al trabajo.
A esta situación se suma un déficit habitacional estimado en cerca de 70 mil viviendas, mientras que la superficie urbanizada pasó de 124 a 287 kilómetros cuadrados en los últimos 30 años, un crecimiento de más del doble.
El organismo advirtió que la expansión habitacional hacia municipios periféricos como García, Juárez, El Carmen y Salinas Victoria no siempre ha estado acompañada de infraestructura, escuelas, parques, transporte público y servicios, situación que ha contribuido a un abandono de vivienda cercano al 25% en estas localidades.
La problemática también tiene efectos sobre la movilidad. De acuerdo con los datos presentados, cerca del 45% de la población debe salir de su municipio para realizar su actividad principal, mientras que la congestión vehicular representa para Monterrey un costo aproximado de 19 mil millones de pesos anuales, el segundo más alto entre las 44 zonas metropolitanas analizadas.
Ante este panorama, Consejo Nuevo León consideró necesario avanzar hacia una planeación integral que vincule el desarrollo de vivienda con las oportunidades de empleo, educación, transporte y servicios, evitando que el crecimiento de nuevos sectores habitacionales incremente las distancias y los tiempos de traslado.
Como parte de esta propuesta, destacó la iniciativa de Ley de Coordinación Metropolitana, cuyo objetivo es establecer mecanismos permanentes de colaboración entre el Gobierno estatal y los municipios para definir prioridades, desarrollar proyectos de infraestructura y dar seguimiento a las estrategias de desarrollo urbano.
La propuesta contempla fortalecer las capacidades técnicas de planeación, incorporar la participación ciudadana y establecer mecanismos de financiamiento para proyectos de alcance metropolitano.
Entre los beneficios esperados de esta coordinación se encuentra que las decisiones sobre nuevos desarrollos habitacionales consideren desde su origen la conexión con centros de trabajo y transporte, además de permitir que las obras de infraestructura que beneficien a varios municipios tengan continuidad entre distintas administraciones.
Consejo Nuevo León, junto con organismos empresariales, instituciones académicas y organizaciones de la sociedad civil, reiteró la importancia de contar con una legislación que permita dar continuidad a los proyectos metropolitanos y mejorar la calidad de vida de los habitantes de Nuevo León.