A partir del 12 de agosto, fabricantes e importadores deberán certificar seis categorías de productos para demostrar el cumplimiento de estándares de calidad, trazabilidad y seguridad.
Por: Lourdes Flores
Monterrey, NL., a 31 de julio de 2026.- A partir del 12 de agosto entrará en vigor la primera etapa de la NOM-251-SE-2025, que obligará a certificar seis categorías de acero estructural destinadas a la construcción. La regulación, emitida por la Secretaría de Economía, establece estándares técnicos, métodos de prueba y mecanismos de evaluación para elevar la calidad, trazabilidad y seguridad de los productos siderúrgicos fabricados, importados o comercializados en México.
La NOM emitida por la Secretaría de Economía se publicó en el Diario Oficial de la Federación en febrero de este año, donde establece especificaciones técnicas, métodos de ensayo, requisitos de información comercial y procedimientos de evaluación de la conformidad para productos de acero para la construcción que se fabriquen, importen o comercialicen en México.
La primera fase de la normativa abarca seis familias de productos de acero que desempeñan un papel fundamental en el refuerzo de estructuras de hormigón, incluyendo barras de refuerzo convencionales, de baja aleación, de grado 60 trabajadas en frío, malla de alambre soldada, conjuntos de refuerzo soldados y jaulas de refuerzo soldadas utilizadas en elementos estructurales.
A partir de agosto, los fabricantes, importadores y distribuidores de estos productos deberán obtener un Certificado de Conformidad del Producto (CCP) a través de organismos de certificación acreditados antes de poder comercializarlos legalmente en México.
Los productos también deberán someterse a pruebas de laboratorio, cumplir con los procedimientos oficiales de muestreo y satisfacer los requisitos de etiquetado comercial establecidos por la norma.
Las 20 categorías restantes de productos de acero contempladas en la NOM-251-SE-2025 deberán cumplir con la normativa en la segunda fase de implementación, prevista para agosto de 2027.
Comprobar complimiento de estándares
Más allá de los nuevos trámites, la regulación no prohíbe competir, pero modifica las condiciones de competencia para la industria siderúrgica, al exigir que fabricantes nacionales e importadores acrediten el cumplimiento de los mismos estándares antes de comercializar sus productos.
“En términos simples, la norma cambia el estándar del mercado: ya no basta con declarar que un producto cumple, sino que deberá acreditarse mediante procedimientos verificables. Esto ayuda a cerrar espacios para productos que no cumplan con especificaciones técnicas o cuya calidad no pueda comprobarse”, explicó Juan Antonio Reboulen, director de Relaciones Institucionales y Comercio Internacional en Deacero.
“La NOM-251 tiene el objetivo de asegurar que sólo puedan comercializarse productos que demuestren, mediante una evaluación de la conformidad, que cumplen con las especificaciones técnicas establecidas. Se trata de proteger la seguridad estructural de las obras y brindar certeza a quienes construyen y adquieren acero”, indicó el directivo.
Impacto sobre comercio no regulado
Reboulen destacó que la NOM-251-SE-2025 no distingue entre productos nacionales e importados, sino que establece un mismo estándar de cumplimiento para todos los aceros destinados al mercado mexicano. Para comercializarse, deberán acreditar el cumplimiento de las especificaciones técnicas mediante organismos de evaluación de la conformidad autorizados.
“Ese principio garantiza que todos los participantes compitan bajo las mismas reglas. En la práctica, la norma tendrá un impacto muy relevante sobre aquellos productos importados provenientes de mercados con importantes excedentes de capacidad, en especial de Asia, que históricamente han competido con base en precio y que ahora deberán acreditar el cumplimiento de los mismos requisitos técnicos, de trazabilidad y certificación exigidos a la industria nacional”, recalcó.
De esta forma, la regulación no limita las importaciones, sino que condiciona su comercialización al cumplimiento verificable de los estándares de calidad y seguridad establecidos por la NOM, concluyó Reboulen.