Tras el impacto del Mundial 2026, la industria turística de Santiago registra una afluencia histórica; restauranteros y prestadores de servicios proyectan duplicar sus ventas en esta temporada vacacional.
El turismo en Nuevo León vive su mejor momento. Tras el escaparate mundial que significó el evento deportivo más importante del año, el municipio de Santiago se ha convertido en el imán turístico por excelencia. La presa ‘La Boca’ registra este mes cifras de visitantes que no se veían en años, consolidándose como el destino favorito para las familias que buscan un respiro en este verano. Los empresarios locales, optimistas ante este repunte, estiman que las ventas podrían duplicarse al compararlas con los registros de la temporada vacacional anterior.
Este éxito no es producto de la casualidad, sino del interés renovado que ha despertado el estado tras los eventos sociales y deportivos que captaron la atención de miles de turistas nacionales y extranjeros. La oferta gastronómica de Santiago y la mejora en la calidad de los servicios en la presa han logrado que el visitante no solo llegue, sino que permanezca y consuma más tiempo en la zona. Este fenómeno está generando un efecto derrame positivo que alcanza a todos los niveles, desde el pequeño comercio hasta las grandes cadenas de servicios que operan en el área.
Para mantener este nivel de crecimiento, el reto para los empresarios y el ayuntamiento es la infraestructura. Ante la afluencia récord esperada, la eficiencia en la atención al cliente, la gestión de servicios básicos y la seguridad son los pilares que decidirán si este crecimiento es sostenible. Nuevo León está demostrando que tiene la capacidad de diversificar su economía más allá de la manufactura, consolidando al turismo como un motor estratégico que genera empleos y bienestar para las familias que habitan en nuestras zonas naturales más emblemáticas.